En una carrera contra el reloj para cerrar la brecha fiscal de 16,3 billones de pesos que amenaza el funcionamiento del Estado, el Gobierno Nacional expidió el Decreto Legislativo 1474 del 29 de diciembre de 2025. Si bien la atención pública se ha centrado en los nuevos gravámenes al patrimonio, al carbón y a los juegos de azar online, la norma da un fuerte impulso al saneamiento de obligaciones mediante el uso de datos, la regularización de la facturación y la simplificación de litigios para obtener liquidez inmediata.
El decreto nace como respuesta directa a la declaratoria de Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica (Decreto1390 de 2025). Las motivaciones son: la falta de aprobación de la ley de financiamiento en el Congreso, sentencias judiciales que obligan a pagos billonarios en salud, la crisis climática y nuevas amenazas a la seguridad nacional.
Ante este escenario, el Ministerio de Hacienda busca recaudar 11 billones de pesos mediante medidas que apelan al principio de solidaridad.
Aunque el decreto no reescribe el manual técnico de la facturación electrónica, sí la utiliza como eje para la fiscalización y el saneamiento. El mensaje parece ser regularícese ahora para no enfrentar las consecuencias después.
En el Artículo 22, el Gobierno abre una ventana de "aplicación transitoria" para quienes han incumplido obligaciones formales, siempre que reconozcan voluntariamente que omitieron la obligación formal de facturar. Además, el decreto establece que quienes no hayan facturado operaciones —o lo hayan hecho sin cumplir los requisitos legales— podrán reparar esta falta declarando dichas operaciones y, lo más importante, realizando la "transmisión de las operaciones no facturadas" a la DIAN.
Esto refuerza el ecosistema de facturación electrónica, pues la "transmisión" es el paso técnico esencial que valida la operación ante la autoridad tributaria. Además, para el nuevo impuesto a la extracción de hidrocarburos y carbón, se establece de manera explícita que el tributo se causa con la emisión de la factura en la primera venta, consolidando este documento digital como el detonante de la recaudación.
El decreto prevé una mayor interoperabilidad de datos entre entidades del Estado para cerrar cercos de evasión:
Quizás el alivio más tangible para el sector empresarial y los contadores es la estrategia de simplificación y descongestión. El Gobierno reconoce la necesidad de flujo de caja inmediato y, a cambio, ofrece terminar pleitos eternos:
El Decreto 1474 deja tres mensajes contundentes al mercado y a la ciudadanía:
Colombia entra en 2026 con un sistema tributario de emergencia que, aunque temporal, exige a los contribuyentes una rápida adaptación a la transparencia digital y ofrece una última gran oportunidad de ponerse al día con el fisco en condiciones favorables.
Si tu empresa busca adaptarse a este nuevo entorno y reducir riesgos antes de que escalen a revisiones formales, Estela puede acompañarte.