La Resolución Miscelánea Fiscal para 2026 introduce ajustes relevantes en la operación diaria del CFDI, particularmente en los procesos de cancelación, complementos de pago y nómina. Estos cambios no solo son normativos, sino que tienen un impacto directo en la contabilidad, el control fiscal y la continuidad operativa de las empresas.
En Estela, como socio tecnológico en facturación electrónica, analizamos estas actualizaciones para ayudarte a anticiparte y operar sin fricciones durante 2026.
A continuación, los tres pilares clave que marcarán la diferencia este año.
Hasta ahora, si un emisor solicitaba la cancelación de un CFDI y el receptor no respondía en un plazo de tres días hábiles, el SAT asumía la aceptación tácita y la factura se cancelaba automáticamente.
A partir de 2026, esta facilidad desaparece para el sector de Hidrocarburos y Petrolíferos.
Este cambio aplica a:
El receptor deberá ingresar al portal del SAT y aceptar expresamente la cancelación.
Si el receptor no atiende la solicitud, la factura permanecerá vigente de forma indefinida, afectando:
La Regla 2.7.1.35 elimina una facilidad que durante años fue utilizada en la operación diaria.
Antes:
Era posible cancelar un Complemento para Recepción de Pagos (CRP) sin aceptación del receptor cuando el monto era menor a $1,000.
Ahora:
Independientemente del monto, siempre se requerirá la aceptación del receptor para cancelar un CRP.
El SAT busca dar mayor certeza a los pagos aplicados y evitar cancelaciones unilaterales que afecten la trazabilidad de los flujos financieros.
En la práctica, esto obliga a las empresas a fortalecer sus procesos de conciliación antes de emitir o cancelar complementos de pago.
Las empresas que aplican el estímulo fiscal del artículo186 de la LISR —por la contratación de adultos mayores (65+) o personas con discapacidad— deberán extremar cuidados técnicos en 2026.
Para acceder a la deducción adicional del 25% del salario, los CFDI de nómina deberán incluir leyendas específicas y exactas en el campo “Concepto” de cada percepción:
Un error mínimo en estos textos puede provocar que, ante una revisión automatizada del SAT, el beneficio fiscal sea rechazado.
Los cambios para 2026 refuerzan un mensaje claro: la facturación electrónica ya no admite improvisación. Cada CFDI, complemento y cancelación debe gestionarse con precisión técnica.
En Estela, ayudamos a las empresas a adaptar sus flujos de facturación y nómina, reducir riesgos operativos y asegurar el cumplimiento normativo desde el origen del CFDI.