ESTELA Chile

La privacidad desde el diseño y el nuevo estándar de datos personales

Escrito por ESTELA CHILE | Jun 23, 2026 10:32:39 PM

Actualmente, las empresas procesan datos de clientes, proveedores y colaboradores en plataformas cada vez más integradas, lo que también eleva la responsabilidad sobre su uso, resguardo y tratamiento.

En este contexto, Chile avanza hacia un nuevo estándar con la Ley 21.719, que actualiza las reglas de protección de datos personales y obliga a las organizaciones a revisar de forma preventiva sus procesos, sistemas y criterios de seguridad desde el diseño, operación y mantenimiento de sus soluciones digitales, acercándose más al Régimen General de Protección de Datos Europeo, que ha sido un marco de referencia para la normatividad del sector a nivel mundial.

 

Un nuevo estándar para el tratamiento de datos

La Ley 21.719, publicada el 13 de diciembre de 2024, regula la forma y las condiciones en que se efectúa el tratamiento y la protección de los datos personales en Chile y crea la Agencia de Protección de Datos Personales.

La entrada en vigor de esta ley está prevista 24 meses después de su publicación en el Diario Oficial, es decir, en diciembre de 2026, pues los ajustes tecnológicos, operativos y organizativos que exige requieren preparación anticipada. Esta actualización normativa, insta a las compañías a revisar y redefinir los modelos de tratamiento de datos, incluyendo una visión basada en estándares internacionales de seguridad de la información, y sobre todo, cimentándose en el objeto de proteger al titular de dichos datos.

La privacidad desde el diseño cambia la forma de desarrollar tecnología.

Uno de los cambios más relevantes para el sector del software, las plataformas digitales y los negocios basados en datos, es la incorporación del deber de protección desde el diseño. En la práctica, esto exige que quienes sean Responsables del tratamiento apliquen medidas técnicas y organizativas adecuadas desde el diseño y las mantengan antes y durante todo el ciclo de tratamiento de los datos personales, todo ello, adaptado a su propio modelo de negocio.

Esto obliga a considerar, desde el inicio, aspectos como:

    • El estado actual de la técnica y la tecnología disponible.
    • Los costos de implementación de las medidas de seguridad.
    • La naturaleza, el ámbito, el contexto y los fines del tratamiento de datos.
    • Los riesgos asociados para los derechos de los titulares.

Este enfoque implica revisar cómo se capturan, almacenan, procesan y protegen los datos desde la arquitectura misma de las plataformas empresariales, por lo anterior, la privacidad desde el diseño se convierte en una herramienta valiosa para estructurar nuestro sistema de cumplimiento, desde las características particulares de la casuística organizacional propia.

La protección por defecto limita el uso innecesario de información

Otra introducción interesante en la Ley 21.719, refiere a la incorporación el principio de protección por defecto, que obliga a las plataformas a tratar solo los datos personales estrictamente necesarios para cada actividad, evitando solicitar información adicional por costumbre o prevención, entregando al titular derechos como el bloqueo o portabilidad.

Con este nuevo estándar, las organizaciones deberán limitar de forma proactiva:

    • La cantidad de datos recogidos.
    • La extensión de su tratamiento.
    • El plazo de conservación.
    • La accesibilidad a la información.

En consecuencia, la digitalización deberá apoyarse en criterios de necesidad, proporcionalidad y control. Esto incluye eliminar o anonimizar datos cuando ya no cumplan su finalidad, así como restringir el acceso.

 

Seguridad, cifrado y capacidad de respuesta ante incidentes

La ley también obliga a garantizar un nivel de seguridad adecuado al riesgo. Para las empresas esto implica fortalecer capacidades como la seudonimización y el cifrado de datos personales, con el fin de proteger los sistemas ante filtraciones, pérdidas o accesos no autorizados. Para esto, resulta útil acudir a la revisión de los criterios establecidos en los estándares internacionales de seguridad de la información como ISO 27001, ISO 27701, NIST, entre otros.

Además, las organizaciones deberán contar con la capacidad de restaurar el acceso a los datos de forma rápida ante un incidente y mantener procesos constantes de evaluación sobre la eficacia de sus medidas de seguridad, respaldándose de estructuras de procesos y procedimientos documentados para tal fin.

 

Prepararse antes de diciembre de 2026

La cuenta regresiva hacia diciembre de 2026 ya comenzó. Para las empresas chilenas, la Ley 21.719 es una oportunidad para fortalecer sus procesos digitales y elevar la confianza de clientes, proveedores y autoridades, y con ello, marcar la pauta desde la estructuración de un sistema de Cumplimiento en Protección de Datos de carácter eficaz y verificable.

En Estela, creemos que la digitalización y la facturación electrónica deben operar con trazabilidad, seguridad y confianza; prepararse desde hoy será clave para avanzar hacia un entorno digital más seguro y alineado con las nuevas exigencias regulatorias.

Conoce más en www.estela.com y asegura que tu facturación electrónica esté preparada para el entorno regulatorio que viene.