La Inteligencia Artificial (IA) está transformando la forma en que las empresas toman decisiones, optimizan procesos y se relacionan con sus clientes. En este contexto, Chile avanza hacia una regulación integral de la IA, con un proyecto de ley en trámite que tendrá impacto directo en la gestión de riesgos, la reputación corporativa y el cumplimiento normativo.
¿Por qué esto importa a las empresas?
A diferencia de marcos voluntarios o fragmentados, el proyecto de Ley que Regula los Usos de la Inteligencia Artificial (Boletín 16821-19) busca establecer obligaciones claras para desarrolladores, proveedores, implementadores y distribuidores de sistemas de IA, tanto nacionales como extranjeros que operen en Chile.
La iniciativa propone un enfoque centrado en los usos concretos de la IA, más que en la tecnología en abstracto, aplicando un modelo proporcional basado en el nivel de riesgo que implican los sistemas automatizados.
Proyecto de Ley de IA en Chile – Boletín 16821-19
El proyecto se encuentra actualmente en tramitación legislativa y su seguimiento puede realizarse a través de la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile.
Marco normativo relacionado
Para comprender plenamente el impacto regulatorio, es fundamental considerar otras normas vigentes en Chile que interactúan directamente con la regulación de la IA.
Texto oficial en LeyChile: Disponible en: https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1209272 (o buscar “Ley 21.719” en el portal LeyChile).
Política Nacional de Inteligencia Artificial
Chile cuenta con una Política Nacional de IA que orienta el desarrollo responsable y ético de esta tecnología, alineada con estándares internacionales y recomendaciones de organismos como la UNESCO.
Busca: “Política Nacional de Inteligencia Artificial Chile” en el sitio del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (MinCiencia).
Enfoque regulatorio basado en riesgos
El proyecto de ley clasifica los sistemas de IA según su nivel de riesgo, desde riesgo inaceptable hasta riesgo mínimo, permitiendo ajustar las obligaciones regulatorias en función del impacto sobre derechos fundamentales, salud, seguridad o consumidores.
Implicancias para las empresas
La futura regulación de la IA impactará directamente en áreas clave de la operación corporativa:
Oportunidad estratégica
La adopción temprana de buenas prácticas en IA permitirá a las empresas reducir riesgos legales y reputacionales, fortalecer la confianza de clientes y stakeholders, alinearse con estándares internacionales y diferenciarse en mercados cada vez más regulados.
Conclusión
La Ley de Inteligencia Artificial en Chile, aunque aún en etapa de tramitación, marcará un punto de inflexión en el uso corporativo de tecnologías automatizadas. Las organizaciones que adopten un enfoque proactivo de IA responsable estarán mejor preparadas para competir y crecer en un entorno que exige innovación con responsabilidad.